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CÓMO FUNCIONA

Miramos las 29.874 monedas que nacen cada día.
Te dejamos las que no son trampa.

Seis comprobaciones mecánicas, en orden, sobre cada token que nace en Pump.fun. Sin adivinar nada, sin opinar de nada. Esto es todo lo que hacemos — y esto es exactamente cómo.

El embudo, hoy

222.415Nacen y los miramos
72.975Trampa encontrada
148.286No pudimos comprobarlo
829Sin irregularidad

Pasa el filtro el 0.37 %. Si eso te parece poco, es exactamente el problema: de cada mil monedas que nacen hoy, cuatro llegan sin una sola trampa mecánica encima.

Qué significa cada veredicto

Irregularidad no detectada

Ninguna de las seis trampas que sabemos buscar está hoy aquí. No quiere decir seguro, ni bueno, ni que vaya a subir. Quiere decir eso y nada más.

Señal encontrada

Algo concreto ha saltado, y la ficha te dice cuál. Esto sí es una afirmación fuerte: lo hemos visto, no lo hemos supuesto.

Sin comprobar

No pudimos leer algo que necesitábamos. Es el estado más importante de los tres, porque lo fácil sería colarlo como aprobado. La ausencia de una prueba no es una prueba.

Las seis comprobaciones

Van en orden y se paran en la primera que falla: si una moneda se puede congelar, da igual cómo esté repartida. Por eso a veces verás puntos «no evaluados» — no es que fallen, es que la revisión se detuvo antes.

01

Permiso de congelación

¿Pueden dejarte las monedas bloqueadas mientras ellos venden?

Si el creador conserva ese permiso, puede inmovilizar tu saldo cuando le dé la gana. Miramos que lo haya renunciado.

Ojo: Que nadie las congele no significa que vaya a haber comprador cuando quieras salir.
02

Permiso de emisión

¿Puede fabricar millones más cuando quiera?

Con ese permiso hunde el precio en un segundo. Comprobamos que lo haya soltado: lo que existe hoy es lo que existirá siempre.

Ojo: Es lo más básico que hay. Quien no lo ha soltado es basura casi seguro.
03

Nombre prestado

¿Se está haciendo pasar por otra cosa?

El truco viejo: llamarla igual que una conocida, o casi igual, para que compres la equivocada. Comparamos el símbolo con un catálogo, contando los que se parecen por una letra.

Ojo: Muchos tokens honestos tienen nombres vulgares. Esto solo caza al que copia a uno conocido.
04

El creador

¿Cuántas monedas ha lanzado este mismo tío?

Quien lanza cuarenta en un día no está creando una comunidad: está tirando la caña. Contamos cuántas le hemos visto lanzar desde que escuchamos.

Ojo: Contamos desde que empezamos a mirar. Si lanzó cien antes, no lo sabemos.
05

El reparto

¿Está todo en cuatro manos?

Si las diez carteras mayores tienen casi todo, esas diez deciden el precio. El día que vendan, el resto mira. Medimos qué parte tienen de lo que está en manos de personas.

Ojo: Miramos las VEINTE mayores, no todas. Cuántas carteras tiene un token en total no lo sabemos, y cuando en la ficha pone «de las 20 mayores» es literal, no un total.
06

El origen del dinero

¿Son veinte personas o una con veinte abrigos?

El truco elegante: repartes SOL a veinte carteras nuevas, las veinte compran, y tu moneda parece repartida. Seguimos de dónde salió el dinero de cada tenedora. Si la mitad vino de la misma cartera, no son compradores distintos.

Ojo: Salir del mismo sitio no es ser la misma persona: un exchange aparece en cientos de tokens. Esos están catalogados y no se acusan.

Por qué descartamos

Trampas encontradas72.975

Alguien hizo algo. Cada una es una acusación.

  • Creador en serie46.528
  • Reparto concentrado23.803
  • Nombre copiado1819
  • Nombre imitado552
  • Mismo origen del dinero187
  • Puede congelar64
  • Puede emitir más20

No pudimos comprobarlo148.286

Nos faltó dato para juzgar. Nadie está acusado de nada.

  • Aún sin compradores110.756
  • Nada en manos de personas13.154
  • Origen ilegible5282

Y una séptima cosa: si el mercado existe

Las seis de arriba miran al token: lo que su creador puede hacerte. Esta mira al revés — lo que el mercado hizo con él. No cambia el veredicto, porque un token honesto que no le interesa a nadie sigue siendo honesto. Pero te ahorra el rato.

Se negocia

Hay gente comprando y vendiendo. 180 aprobados ahora mismo

No lo ha comprado nadie

Más de seis horas aprobado y ni una sola operación. Pasó las comprobaciones y no le hizo caso nadie.

Todavía no se sabe

Demasiado reciente. No le ha dado tiempo, y llamarlo muerto sería injusto.

LA OCTAVA

Los bots hablan gratis.Mover dinero cuesta.

Proof of Attention. Mil menciones de bots en Twitter cuestan menos que una cena. Por eso no las miramos. Cada número de aquí es dinero que alguien ha movido de verdad en la cadena, y eso no se puede fingir barato. No medimos lo que se dice del token. Medimos lo que se hace con él.

Ritmo

El dinero de los últimos cinco minutos comparado con el de la última hora. Por encima de 1 está entrando gente ahora; por debajo, la ola ya baja y puede que la subida del gráfico haya pasado.

Compras contra ventas

De cada cien operaciones de la última hora, cuántas son compras. Cincuenta es un mercado con gente en los dos lados. Noventa y ocho es una avalancha en un solo sentido — que puede ser entusiasmo o compras fabricadas, y desde la cadena no se distinguen.

Papel

Cuántas veces mayor es la capitalización que el dinero que hay en el mercado para salir. Doscientas a una significa que el valor está sobre el papel: si mucha gente vende a la vez, no hay con qué pagarles.

Cuándo lo dejamos en blanco. Hace falta al menos 500 $ y veinte operaciones en la última hora. Por debajo de eso, dividir entre casi nada da cifras enormes que no dicen nada: al probarlo salía un token con 7,13 veces de aceleración sobre cincuenta y tres dólares de volumen. Cuando no hay muestra, no hay número.
No cambia el veredicto. Un token puede estar ardiendo y ser una trampa, o estar helado y ser honesto. Esto te dice si llegas pronto o tarde, no si te van a robar.

La telaraña de fondeo

Al abrir un token verás un dibujo con bolitas y líneas. No es adorno: es la prueba de la sexta comprobación. Se lee de izquierda a derecha —de dónde salió el dinero, quién tiene el token, el token— porque es el orden en que ocurrió.

  • Una tenedora normal, con su dinero venido de su sitio.
  • Del grupo señalado: su dinero vino de la misma mano que el de las otras.
  • La cartera que las fondeó a todas.
  • Un servicio conocido —un exchange, una app que paga comisiones—. Sale en cientos de tokens: no acusa a nadie.
  • Origen ilegible. Ni la limpia ni la acusa.
una manoel token

Teena vs. un verificador de toda la vida

Ya existen páginas donde pegas una dirección y te dicen si tiene trampas. Son útiles y no las sustituimos. Hacemos otra cosa, y estas son las tres diferencias — con su número y su límite al lado.

1No hay que preguntarle

Un verificador no mira nada hasta que alguien pega una dirección. Nosotros miramos 29.874 nacimientos al día según ocurren. Cuando llegas al token, la revisión ya está hecha.

El límite, dicho: el veredicto tarda unos 15 minutos (medido el 24-sep-2026 sobre 9.551 casos; el 90 % entre 14,9 y 15,1). Para una moneda que vive tres minutos llegamos tarde.
2Seguimos el dinero

Medir el porcentaje de las diez mayores es fácil de esquivar: repartes en diez carteras con un 3 % cada una y parece sano. Nosotros leemos además de dónde salió el SOL de cada una.

El límite: solo se puede leer el origen si el historial de la cartera cabe en cien movimientos. Cuando no cabe, lo decimos. Nunca lo contamos como limpio.
3El veredicto caduca

Una auditoría es una foto. El reparto cambia solo: alguien vende, alguien acumula. Marcamos como vieja cualquier revisión de más de una hora en vez de servirla como si fuera de ahora.

Medido: seguimos 200 tokens cada media hora durante 48 horas, 19.115 lecturas. De los 168 que empezaron con el reparto en orden, 12 dejaron de estarlo — el más rápido a las 3,5 horas, la mayoría hacia las 17,5. El resto no se movió: 88 de 195 no cambiaron ni una décima en dos días.

Lo que Teena no puede hacer

Esto no es humildad. Es la lista de las formas en que te pueden robar igualmente.

No sabe si va a subir. Nada de lo que medimos predice eso. Quien te diga que sí lo hace, te está vendiendo algo.
No detecta el engaño humano. Si el creador promete cosas en Telegram y desaparece, la cadena no lo registra.
No ve lo de antes de escuchar. Solo conocemos lo nacido en Pump.fun mientras estábamos mirando.
No garantiza que puedas vender. Que nadie congele tus monedas no significa que haya comprador a la salida.
No mira tu cartera. Revisamos las mayores tenedoras, no a todo el que compró.

Lo que sí prometemos: ninguna cifra de esta web está inventada, redondeada a favor ni estimada haciéndola pasar por medida. Cuando no sabemos algo, la pantalla lo dice — aunque quede peor.